Nanolab te explica el síndrome de Usher, una patología que causa ceguera y sordera en los niños. Esta enfermedad empeora con la edad y, en muchas ocasiones, no se diagnostica hasta la adolescencia. Para entonces, ya ha causado un daño significativo. Descubre el síndrome de Usher, una patología que afecta los principales sentidos del ser humano.
La visión.
El ojo es una cámara increíblemente compleja que permite la visión. Este órgano está compuesto por diversas partes. La verdadera encargada de la visión se encuentra en la parte posterior y profunda del globo ocular, conocida como retina. Las demás partes del ojo, como la pupila, el lente y el iris, trabajan en conjunto para guiar la luz directamente hacia la retina.
En la retina se encuentran las células nerviosas capaces de detectar la luz, conocidas como conos y bastones. Los conos permiten ver durante el día y son responsables de la percepción del color. Existen tres tipos de conos: azul, verde y rojo. Cada uno detecta un color específico, y gracias a sus combinaciones, podemos percibir otros colores, como el púrpura, que es la combinación de la visión del cono rojo y azul.
Los bastones no permiten ver colores, pero son indispensables para la visión en la oscuridad y penumbra. Durante el día, los bastones se desactivan debido a la cantidad de luz presente. Es posible que alguna vez te hayas despertado en la noche y puedas ver, pero, si enciendes una luz y luego la apagas, dejas de poder ver en la oscuridad porque los bastones se desactivan y necesitan entre 15 y 20 minutos para reactivarse.
Las células de la retina y la visión
La retina tiene dos células sensibles a la luz. Los conos perciben la luz diurna y los colores, mientras que los bastones captan la poca luz de la penumbra y permiten ver en la oscuridad.
El oído.
El oído es otro órgano sensorial increíblemente complejo. De hecho, alberga dos sentidos, aunque uno no se incluye entre los cinco sentidos. El oído cuenta con el órgano de Corti, que permite la audición, y un conjunto de estructuras llamadas canales semicirculares, sáculo y utrículo, encargadas del sentido del equilibrio.
La cóclea tiene forma de caracol y dentro de ella se encuentran unas células especiales, llamadas células ciliadas. Estas células tienen cilios, que son estructuras similares a unos pelitos. Si se observan con un microscopio electrónico, los cilios parecen anémonas. Estos cilios se mueven con las ondas sonoras que entran a la cóclea, y su movimiento permite que las células ciliadas identifiquen sonidos.
Los canales semicirculares, el sáculo y el utrículo están conectados a la cóclea y sus células también son ciliadas. Sin embargo, no detectan sonidos, sino la posición y el movimiento de la cabeza. Sobre estas células hay una gelatina que contiene unas diminutas piedras llamadas otolitos.
Cada vez que movemos la cabeza, los otolitos se desplazan y mueven los cilios. Este movimiento mecánico es interpretado por el oído y el cerebro como el sentido del equilibrio.
El sentido del equilibrio se encuentra en el oído. El síndrome de Usher, en ciertos casos, puede afectarlo.
El síndrome de Usher.
El síndrome de Usher es una enfermedad rara que afecta tanto a la visión como audición. Esta patología está asociada con mutaciones en 15 genes distintos. Aunque todas estas mutaciones causan ceguera y sordera, no todas afectan al individuo de la misma manera ni a la misma edad. Por ello, el síndrome de Usher se divide en tres tipos.
El síndrome de Usher tipo 1 es el más agresivo, aunque no el más frecuente. Causa problemas desde el nacimiento, ya que los bebés suelen nacer con sordera o hipoacusia (capacidad auditiva muy baja). Además, el sentido del equilibrio casi siempre se ve afectado, lo que retrasa el aprendizaje para caminar hasta casi dos años. La visión de estos pacientes se degenera rápidamente, comenzando a perderse antes de la adolescencia y desapareciendo hacia los 30 años. El síndrome de Usher tipo 1 está asociado con los siguientes genes:
• MYO7A: Produce una proteína necesaria para la estructura de los cilios.
• USH1C: Produce una proteína estructural en las células del oído.
• CDH23: Produce una proteína de adhesión en la retina y oído con función estructural.
• PCDH15:Produce una proteína de adhesión en la retina y oído, permitiendo que las células se unan entre sí.
• USH1G: Produce una proteína estructural.
• CIB2: Permite que la célula utilice calcio para sus funciones.
• ESPN: Es necesario para que los cilios traduzcan información mecánica en información sensorial.
El síndrome de Usher tipo 2. Es el más frecuente y benigno. Los bebés nacen con hipoacusia moderada, teniendo dificultad para percibir sonidos agudos, aunque los graves suelen percibirse. A diferencia del síndrome de Usher tipo 1, este no presenta afecciones en el equilibrio. Los pacientes con que presentan síndrome de Usher tipo 2, también pierden la visión. Sin embargo, la pérdida comienza en la adolescencia y termina por desaparecer hasta los 50 años. El síndrome de Usher tipo 2 está asociado con los siguientes genes:
• USH2A: Produce una proteína estructural.
• ADGRV1: Permite la activación de mecanismos celulares del cilio.
• WHRN: produce una proteína de anclaje, necesaria para que otras proteínas se unan y funcionen.
• PDZD7: Produce una proteína asociada al cilio, aunque su función no se comprende del todo.
El síndrome de Usher tipo 3. Es el más raro de todos, presentándose solamente en un 5% de los casos. Los bebés nacen con audición normal, pero la pierden con el tiempo. En el 50% de los casos, el equilibrio se ve afectado, aunque la pérdida es moderada. La visión comienza a deteriorarse durante la adolescencia y desaparece al llegar a los 40 o 50 años. El síndrome de Usher tipo 3 está asociado con los siguientes genes:
• CLRN1: Es necesario para la comunicación entre células nerviosas.
• HARS1: Es necesario para la construcción de otras proteínas.
• ABHD12: Es necesario para la comunicación entre células nerviosas.
Niña con un aparato auditivo
El síndrome de Usher causa principalmente sordera. Sin embargo, también afecta la visión.
¿Por qué causa ceguera y sordera el síndrome de Usher?
El síndrome de Usher afecta principalmente al oído debido a que los genes implicados alteran a los cilios. Estas estructuras celulares son esenciales para que el oído detecte información mecánica, como las ondas sonoras, y las transforme en señales eléctricas y sensoriales que nuestro sistema nervioso interpreta como un sonido. Si los cilios de las células del oído no funcionan correctamente, la información mecánica no puede percibirse ni transformarse en información sensorial. Esto también ocurre con las células del equilibrio, que funcionan con cilios. No obstante, las mutaciones asociadas al síndrome de Usher afectan mucho más la audición.
Los conos y bastones cuentan con un cilio que actúa como una función de vía de intercomunicación, no de detección de señales. En las células de la visión, el cilio permite que el cuerpo de la célula se comunique con estructuras llamadas discos y hojuelas, que son similares a crestas. Estos discos y hojuelas contienen proteínas fotosensibles, por lo que la comunicación entre ellos y el cuerpo de la célula es vital. El síndrome de Usher interfiere con esta comunicación.
La falta de comunicación entre el disco y las hojuelas con el cuerpo de la célula genera un gran estrés. Esto ocurre porque la célula no puede eliminar desechos ni corregir daños, ya que el cilio, la vía principal de comunicación, está dañado. Este estrés acumulado lleva a que las células sufran apoptosis, o muerte celular programada. Las células de la retina no se regeneran, por lo que, a medida que mueren, se pierde la visión. Este proceso es conocido como retinosis pigmentaria.
La retinosis pigmentaria es un proceso gradual de pérdida de la visión debido a la muerte de los conos y bastones. Recordemos que los bastones son especialmente sensibles a la luz y se desactivan ante ella. Durante las retinosis pigmentarias, los bastones son las primeras células en morir, ya que son más sensibles. Los niños suelen manifestar problemas de visión solo en la tarde y noche, cuando estas células deberían estar funcionando. Con el paso de los años, la retina acumula demasiadas células muertas y desechos, lo que lleva a la muerte de los conos, afectando la visión diurna y la percepción del color. Las personas con síndrome de Usher, o cualquier otra forma de retinosis pigmentaria, deben usar lentes oscuros para minimizar el daño causado por la luz.
Células ciliadas.
Los cilios son estructuras celulares similares a pequeños pelos. En el oído, permiten el equilibrio y la audición. En la retina, permiten que las células sobrevivan conectando diferentes partes de la célula.
El diagnóstico del síndrome de Usher se realiza mediante estudios genéticos. La secuenciación del exoma permite analizar los diferentes genes asociados al síndrome para identificar el gen mutado. Además, la secuenciación permite identificar las mutaciones específicas de cada gen. Aunque no se ha abordado en este blog, existen subtipos del síndrome de Usher dependiendo del tipo de mutación presenta el gen. Conocer al gen afectado y su mutación específica es vital para determinar el pronóstico y elegir los tratamientos y terapias adecuados, ya que cada caso de síndrome de Usher debe atenderse de manera personalizada.
Fuente: Nanolat México.